Parece que los jóvenes no muestran indignación, como
si no fueran conscientes de la que se les avecina y prefieren volver la cara, en vez de levantar la voz y siguen con sus pamplinas, tirándose a la piscina y
dándose un chapuzón.
¡Ay, que juventud esta!
Dicen que es por la crisis, que
todo cuesta más caro y así es. Todos tarde o temprano, tendremos que claudicar,
pasando sin rechistar, por el centro de ese aro que nos quiere asfixiar.
Pero ya venía viendo yo, desde hace
bastante tiempo, que tarde o temprano, esto tendría que estallar.
Si no fuera por mi paguita, que
aunque sea chiquita, gracias a Dios ahí está, y por algunos billetitos que guardo bajo el
colchón, con esos pocos ahorrillos, tenemos garantizados el pan con el
salchichón.
¡Ya decía yo! guarda hija mía, o
es que no sabías de este refrán.
El que guarda halla. ¡Si me hubieras hecho caso! Ahora no te tendrías que lamentar.
El que guarda halla. ¡Si me hubieras hecho caso! Ahora no te tendrías que lamentar.
Se que me dirás… ¡Ofuuuu mamá! Eso
son cosas de viejas y te darás media vuelta sin querer escuchar más.
Me dejarás pensativa, murmurando tantas
cosas y allá que me iré farfullando, contando una a una las baldosas que hay
hasta el portal.
Y como siempre, me dirás… ¡Madre!
¿Porque no coges el ascensor? Yo miraré sigilosas, a todo mi alredor, y al ver
que no hay moros en la costa, bajaré los escalones con mucha serenidad.
Y tu padre me dirá, como siempre
tan vacilador ¡Venga criatura! no me toque los coj… con tanto miedo a las
alturas, y vente en el ascensor.
¡Virgencita divina, Bendícela!…si le ayudas, y le buscas un trabajo, aunque sea por horas o
trabajando a destajo, la cosa es que a finales de mes, algo pueda ella cobrar.
Te estaré tan agradecida, que hasta visitaré el altar que puso Don Avelino, en
la parroquia la Paz. Enséñale el rumbo ha seguir. Ya se, no me digas más, se
que, así son las cosas y aunque me pese, por mucho que yo me empeñe, así
seguirán.
Rezaré dos padres, dos Ave María y
todo lo que haya que rezar, pero haz que la crisis se quede puertas afuera y si
se le ocurre pasar…Que solo lo haga, hasta la cera de enfrente o como mucho,
que se quede en el portal.
Margary Gamboa. ©todos los derechos
reservados