EL VUELO DEL COLIBRÍ_ RELATOS

miércoles, 31 de octubre de 2012

CATORCE CLAVELES


Candela conduce camino a la Ciudad por la carretera C-4. Su coche, un Citroen dos caballos carcomido que cuenta ya con cantidad de Km. Pero ella, complacida, cree ir sobre un corcel con cabalgadura centelleante.

Candela, tan cargante ella, tiene costumbre de calcular cada circunstancia ocurrida y las clasifica en un cuaderno cuadriculado.  Allí cinceló, como en una cantera, todas las contrariedades acaecidas durante los catorce años de convivencia con su cuñada Carola.   caviló casi cuarenta días, si era capaz de concederle su clemencia.

Candela, para tal cortesía no cree conveniente consumir muchos cuartos. Para concebir dicho compromiso, la corresponderá con catorce claveles. Con eso se cree capaz de conciliarse con ella.

Por el camino va colocando en su cerebro el concepto a cumplir.  Su corroído Citroen, chirría como un convulso carcamal, pero ella sigue creyendo que va sobre un Cadillac, cargado de cascabeles.

Concluye su crucero al cruzar la ciudad, y se cuela por la capital como una campeona cual conquistadora de su propio continente, conservando hasta el más colosal de los cinismos. Así clausura su cortesía, con una conducta poco cordial, dejando caer sin compasión, los catorce claveles sobre la cripta de su cuñada Carola.

Margary Gamboa.

3 comentarios:

  1. Aquí si que me estaba esperando ese final, aunque me quedo con la duda de si Candela la "borde" o la cuñada, no sé no acabo de verlo claro.

    Besitos

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  2. Muy fina la tal candela. ¡Qué bien escribes!

    Saludos.

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  3. Me encanta la comparación del dos caballos con el corcel centelleante...q imaginación...ni la cenicientaen su bella carroza...te sigo más que ayer pero menos que mañana.

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